viernes, 30 de mayo de 2008

En observación


Vengo de verme el corazón. De un tiempo a esta parte está arrítmico, mientras todos los corazones hacen pum pum el mío va a su bola. Se acelera y se ralentiza a su antojo. Puede que esté en fase de rebelión, o que tenga celos, mis entrañas dicen que le hago más caso a la razón que a él, pero yo digo que eso no es cierto. Depende del momento, del contexto, de las circunstancias, depende de tantas cosas…
Siento que a veces se eclipsa, se oculta y sus latidos se van haciendo más y más pequeños, pero pronto despierta y vuelve a dar señales intensas.
Me han dicho que aparentemente está bien, pero hay que seguir investigando, lo próximo es hacerle un seguimiento durante un día entero, a ver que tal…

jueves, 29 de mayo de 2008

Logica


Si me despierto no duermo, si duermo sueño, si sueño me siento bien, si estoy bien es que estoy viva. Si estoy viva bebo, si bebo no como, si como y bebo me atraganto, si me atraganto me da la tos, si toso no respiro y si respiro es que siento. Si siento presiento, si presiento tiemblo, si tiemblo tengo frío y si tengo frío es que no te tengo. Si no te tengo lloro, si lloro corroboro mi mal estar. Si estoy mal doy un paso adelante, si voy hacia delante no miro hacia atrás, si miro hacia atrás tropiezo, si tropiezo me caigo, si me caigo me levanto. Cuando me levanto camino, si camino me canso, si me canso paro, si me paro reparo y descanso. Y si descanso me quedo como nueva…

miércoles, 28 de mayo de 2008

En Honor a Mafalda


Descubrí a Mafalda el verano del '95, cuando verdaderamente ya era lo suficientemente mayor como para entenderla y desde entonces no he dejado de releer sus ocurrencias. Me preocupa el mundo, al igual que a ella, y no es que odie la sopa, pero sí que odio muchas de las cosas que suceden en el planeta.
Cada vez que me invade el deseo de volver a ser niña me acuerdo de Mafalda y no puedo evitar sonreir.

Gracias Quino, por tu gran creación y gracias MAFALDA, por hacerme pasar tan buenos momentos...

martes, 27 de mayo de 2008

La eterna busqueda


Nos pasamos la vida esperando… algo que se hace de rogar, algo que no llega, algo que en el fondo deseamos pero por alguna razón no se presenta. Y pasa el tiempo, cada vez más deprisa, y seguimos esperando…

Nos pasamos la vida buscando… algo que por alguna razón queremos, algo que añoramos pero que no encontramos. Y seguimos buscando, y nos volvemos a encontrar con la espera, la larga y eterna espera, que nos desespera, porque lo que anhelamos no llega.

Y entonces nos preguntamos… sin saber muy bien qué contestarnos. Quizás el problema es que no valoramos, porque realmente aquello que esperábamos, aquello que buscábamos ya lo hemos encontrado. Pero no lo vemos, porque no observamos. No somos capaces de pararnos y detenernos a examinarlo, porque nos da miedo darnos cuenta de que la larga espera se ha acabado.

Y ante esto… seguimos buscando…

lunes, 26 de mayo de 2008

¡Va por ti Becquer!


¡Una de bravas! Dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila de cualquier color.
Yo apuro mi caña y te pregunto ¿ qué es el alioli? ¿Y tú me lo preguntas?
La salsa de la vida… eres tú.

sábado, 24 de mayo de 2008

Sin rumbo


Mendigo por las calles bajo la lluvia sin rumbo conocido mientras me pregunto hacia dónde voy. Resguardándome bajo los balcones, avanzo y apuro las últimas caladas de mi cigarro, consumiendo los rescoldos de mis sentimientos, y a puro de andar y andar no llego a ningún sitio. La intensidad de las gotas marca el ritmo de mis pasos y a la vez mi corazón se va quedando atrás. De vez en cuando me paro y le espero, y cuando vuelvo a sentir sus latidos, sigo caminando. No se exactamente a dónde me dirijo, pero no dejo de avanzar. Voy sorteando los charcos que se cruzan en mi camino y paso de puntillas por las riadas de los bordillos.

Y pienso, pienso, sobre todo no dejo de pensar… cuando llegará el día en que llegue a mi destino.

jueves, 22 de mayo de 2008

Simplemente amistad



Nuestra relación estaba basada en una bonita amistad que nació por casualidad. Gracias a unos amigos comunes, gracias a un viaje inesperado para unos y muy esperado para otros.
No se por qué, desde el primer momento, tuve la sensación de que ya te conocía. No se por qué supe, que ante ti podía mostrarme tal y como era desde el principio.
Y poco a poco, nuestra amistad fue creciendo y afianzándose día tras día en la distancia. Unas veces más kilómetros y otras menos, pero siempre hemos estado en sitios distintos. Yo hacia el norte, como tú decías, y tú más al sur. Al fin y al cabo… ¿qué nos hemos visto?? ¿3 veces?? Pero existía, éramos amigos.

Ahora llevo mucho tiempo sin saber de ti. Hasta ahora no me había parado a pensar en lo mucho que te echo de menos. De pronto me he acordado de todos esos momentos que compartimos y me entristece imaginar que no van a volver.
Todavía me cuesta entender que hay personas que llegan a tu vida y que tarde o temprano terminan desapareciendo. Se esfuman sin dejar más rastro que el de su recuerdo, pero no podía imaginar que tú fueras una de ellas. Porque siempre estabas ahí. Porque cuando necesitaba reír, tú me hacías reír, porque cuando quería llorar, unas palabras tuyas, aunque tú no lo supieras, levantaban mi ánimo. Porque simplemente eras tú. Y me escuchabas, aunque en realidad no tuviera nada que decir. Estabas ahí…

Ha pasado mucho tiempo. Puede que ya sea muy tarde, o tal vez no. Ni siquiera se si algún día leerás esto. Pero todavía me queda la esperanza de que vuelvas, de que sigas estando ahí, escuchándome aunque no tenga nada que decirte, ni tú a mi, hablando por hablar y compartiendo esos momentos que quedan en el recuerdo, esos que de pronto vienen a mi cabeza y que algún día formaron parte de nosotros.